El director del zoológico dijo que el ataque fue tan rápido que nada se podría haber hecho para evitarlo
A primera vista parecían estar jugando. Pero en cuestión de segundos, lo que parecía un juego un poco áspero e inofensivo entre dos tigres, resultó mortal cuando uno apretó las mandíbulas alrededor de la garganta del otro. Las imágenes, que fueron grabadas con la cámara del teléfono móvil de una sorprendida familia en el Metro-Richmond Zoo en Virginia, capturan el escalofriante momento cuando un tigre de Bengala macho, llamado Kumba, se abalanza sobre una hembra llamada McCoy después de que ella le había dado una palmadita suave con su pata.






